En los próximos 20 minutos vas a escribir un prompt como lo harías hoy, vas a aprender 4 preguntas que lo cambian todo, y vas a verlo transformarse delante de tus ojos. Sin teoría aburrida.
Trabajaremos con un caso parecido a tu día a día. Cualquiera sirve, pero elige el que más se parezca a algo que harás esta semana.
No lo pienses demasiado. Tal cual le pedirías ayuda a ChatGPT, Claude o Gemini en este momento, sin reglas, sin estructura. Esa es la versión que vamos a comparar al final.
Un buen prompt responde a estas 4 preguntas antes de que la IA tenga que adivinar. Cuando faltan, la IA inventa o responde algo genérico.
Llena las 4 preguntas. A medida que escribes, mira cómo se va armando tu prompt en el panel de la derecha.
Mismo escenario, dos versiones. Lo que cambia no es la IA: eres tú aprendiendo a pedir mejor.
¿Qué notas al comparar las dos versiones? ¿Qué incluiste en la segunda que no se te había ocurrido en la primera?